Toyota RAV4 GR Sport PHEV

Toyota RAV4 GR Sport PHEV: solidez, dinámica y una batería que amplía su uso

Toyota RAV4 GR Sport PHEV: solidez, dinámica y una batería que amplía su uso

El nuevo RAV4 en versión GR Sport PHEV combina una conducción precisa con una propulsión híbrida enchufable de 309 CV. Las pruebas de la unidad analizada revelan virtudes claras en dinámica y consumo, pero también fallos de software que todavía deben corregirse.

Una dinámica pensada para disfrutar del volante

La dirección transmite con nitidez lo que ocurre en el asfalto, algo poco frecuente en un SUV familiar. La suspensión de este acabado GR Sport se ha ajustado hacia un tarado firme, y las vías ensanchadas 20 milímetros en ambos ejes ayudan a mantener la estabilidad. En el aislamiento acústico, el doble cristal lateral y un motor térmico muy discreto en uso normal completan un conjunto cómodo, aunque con matices: a plena potencia el sonido adquiere un carácter más deportivo y se echa en falta una retención más firme con las levas.

Cómo funciona la propulsión híbrida enchufable

El sistema combina un motor térmico de ciclo Atkinson con dos motores eléctricos, uno en cada eje, lo que da tracción total. La transmisión es un engranaje epicicloidal con relaciones continuamente variables, el mismo principio que Toyota emplea desde el primer Prius. Según la información de la prueba, este diseño sencillo permite un funcionamiento eficiente, aunque otros fabricantes lo han descartado por su complejidad de puesta a punto y por la dificultad de entregar par abundante en situaciones exigentes, como maniobrar con remolque en terreno desfavorable.

Batería, carga y consumo: lo que dicen las cifras

La batería de 22,7 kWh permite homologar más de 100 km de autonomía eléctrica según el ciclo WLTP. En condiciones relativamente favorables, la prueba registró más de 90 km, cifra que depende de la temperatura, la velocidad y el estilo de conducción. La carga admite hasta 11 kW en corriente alterna trifásica y 50 kW en continua, lo que permite pasar del 0 al 80 % en unos 30 minutos en un cargador rápido compatible. Con el depósito de combustible, el consumo declarado durante la prueba rondó los 5,6 l/100 km, sin que se disparara al acelerar con más decisión.

Habitáculo, software y limitaciones prácticas

El interior ofrece espacio generoso y una ergonomía cuidada, en parte porque Toyota ha mantenido numerosos mandos físicos en volante y consola. El cuadro digital de 12,3 pulgadas y el nuevo software prometen más potencia de cálculo y actualizaciones en línea, pero la unidad probada presentó fallos en la conexión inalámbrica de Android Auto y retrasos de hasta un minuto en el arranque del sistema, que impidieron usar la cámara de marcha atrás en algunas maniobras. El maletero, de 446 litros en las versiones PHEV, es práctico pero menor que el del modelo anterior, y en lugar de rueda de repuesto incorpora un kit de reparación, un detalle a tener en cuenta fuera del asfalto.

Los neumáticos de verano del acabado deportivo resultan poco coherentes para un SUV con vocación 4×4. Por precio y oferta existen rivales más asequibles en el segmento, como el Ebro S700, el Ford Kuga, el Hyundai Tucson o el MG HS, aunque el planteamiento de este RAV4 es distinto: busca un equilibrio entre deportividad, eficiencia y practicidad, y la mayor capacidad de batería mejora su uso diario.