Fallo humano en la circulación ferroviaria: la CIAF pide barreras técnicas que no dependan de la vista
La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios advirtió en un informe de la necesidad de reforzar medidas técnicas para evitar que un error humano derive en una colisión. El documento, adelantado por la Cadena SER, analiza un incidente ocurrido en la estación de Cuenca Fernando Zóbel el 25 de junio de 2024 y apunta a un patrón que, según los investigadores, se repite.
Qué ocurrió en Cuenca y por qué preocupa
Aquel suceso involucró a un tren de alta velocidad de Renfe que circulaba por un tramo con ERTMS, el sistema europeo de gestión del tráfico ferroviario, y que realizó un rebase indebido de señal. Aunque no tuvo mayores consecuencias, la investigación señaló que la única barrera efectiva para evitar un posible choque fue la comprobación visual del Responsable de Circulación, que debía verificar que el cantón estaba libre antes de autorizar la reanudación de la marcha.
Según el informe, esa barrera "es susceptible de fallar, ya que depende completamente del factor humano", lo que, a juicio de la comisión, justifica la implantación de medidas mitigadoras de carácter técnico.
Un problema recurrente, según el informe
El documento recoge que entre enero de 2023 y marzo de 2025 se identificaron quince incidentes similares al de Cuenca en distintas líneas ferroviarias. Los investigadores sostienen que "la recurrencia de estos incidentes sugiere que no se trata de un hecho aislado, sino de un fallo sistémico repetido".
En el caso de Cuenca, la respuesta adoptada fue modificar la señalización que autoriza la salida de la estación. El informe distingue además este episodio del accidente de Urda (Toledo), ocurrido el miércoles en la línea Madrid-Sevilla, por el tipo de sistema de seguridad presente en la vía y por las diferencias en su funcionamiento según el tramo.
Relación con el accidente de Urda
El documento de la CIAF se redactó con anterioridad al siniestro de Urda, que ha causado la muerte de al menos 69 personas. Según la información disponible hasta ahora, se produjo un fallo informático en el sistema de gestión de tráfico LZB, tras el cual los operarios del centro de control de Adif en Atocha asumieron el mando. Las investigaciones oficiales deberán determinar las causas y responsabilidades; el informe de la CIAF no establece por sí mismo una conclusión sobre ese accidente.
Lo que el informe sí deja claro es que la dependencia de la verificación humana en momentos críticos constituye un riesgo conocido, y que la comisión considera necesario sustituirla, o complementarla, por soluciones técnicas que reduzcan la probabilidad de decisiones incorrectas.