El consejero electoral Martín Faz sostiene que la salida de Guadalupe Taddei no basta para resolver la crisis interna del Instituto Nacional Electoral. Según su análisis, el problema de fondo está en la reforma de 2024, que otorgó a la Presidencia la facultad de realizar nombramientos sin la aprobación del Consejo General.
Un cambio que debilitó la colegialidad
De acuerdo con Faz, esa concentración de atribuciones deterioró la colegialidad del órgano y generó opacidad en la conducción institucional. El consejero también señaló que las Consejerías tuvieron dificultades para acceder a información sobre decisiones administrativas y contrataciones.
Nombramientos y manejo administrativo cuestionados
Faz afirmó que varios nombramientos fueron cuestionados por falta de idoneidad y que existieron manejos administrativos realizados bajo lo que describió como "absoluta opacidad". Señaló que no se proporcionó información suficiente sobre algunos gastos y contratos, aunque las afirmaciones corresponden a su valoración y no han sido verificadas de forma independiente en este texto.
Revisión de perfiles y responsabilidades
Ante este panorama, el consejero indicó que el Consejo General revisará los perfiles de funcionarios, colaborará en el esclarecimiento de los hechos y buscará que se determinen responsabilidades. "Se tiene que llegar a las últimas consecuencias", afirmó. Al mismo tiempo, destacó que las capacidades operativas y técnicas del instituto siguen siendo sólidas y reconoció el profesionalismo del personal, aunque admitió que la situación interna pesa en el ánimo de quienes trabajan en la institución.