Cédula de habitabilidad de segunda ocupación

El hogar es la unidad mínima en que dos o más miembros de una familia conviven entre sí. ¿Qué pasaría si la misma no es habitable? Acá te enseñamos la importancia de obtener la Cédula de habitabilidad de segunda ocupación.

Cédula de habitabilidad de segunda ocupación

Es un certificado emitido desde España con motivo de hacer constancia que un hogar cumple con los requisitos mínimos para que sea habitado por un grupo de personas. Esta cédula es una exigencia ineludible en este territorio que busca el bienestar colectivo, especialmente de la familia que comparte un mismo espacio común.

Este escrito debe estar redactado antes que la vivienda sea ocupada por sus inquilinos, para rectificar que en efecto, si es habitable por los interesados. Para abrir una hipoteca, es uno de los documentos más pedidos por los organismos competentes para iniciar el caso. A partir de 2007 tiene algunas connotaciones fundamentales:

  • Dar de alta algunos servicios básicos como agua y luz.
  • La vivienda podrá ser alquilada bajo los intereses de sus propietarios. Con ella, el contrato de arrendamiento tiene luz verde.
  • Firma de compraventa para la vivienda.

La cédula de habitabilidad de segunda ocupación no concierne datos de sus propietarios. De tal modo si un gestor se acerca a ti pidiendo información personal ¡No lo hagas! Porque serás una víctima potencial de fraude. Acá solo importa la dirección completa, provincia y ciudad en que está ubicada la vivienda, composición en medidas métricas y distribución de su interior.

¿A qué se refiere la distribución interior? Contabilizar cuántos dormitorios, baños, salas y otros espacios que sean provechosos para el bienestar de una familia o ciudadanos alquilados. Al final de la hoja aparece la fecha de caducidad que trata este documento. Te recomendamos hacer uso de él inmediatamente para que no pierda su valor.

¿Cómo solicitarla?

Tomando en cuenta el día 1 en que los solicitantes obtuvieron este trámite, corren 5 o 10 años corridos para realizar su renovación. Este lapso depende en lo que designe el Ayuntamiento. Una vez esté vencida la cédula de habitabilidad de segunda ocupación, es importante repetir los mismos pasos como si tratase de un usuario nuevo que desea una inspección en su futuro hogar.

Te puede interesar:  ¿Qué es el certificado de seguros de vida?

Cada vez que la vivienda sufre de una ampliación o una de sus zonas está en remodelación, en este trámite no va incluido. ¿En qué incide? Probablemente presentes inconvenientes al instante de vender el inmueble, porque esos datos no aparecen la primera vez de la solicitud. Ahora es momento de mencionar cada una de las licencias:

CÉDULA DE HABITABILIDAD DE SEGUNDA OCUPACIÓN

Licencia de primera ocupación: trata de explicar el estado habitacional de una vivienda vacía, desocupada o simplemente la fachada de la misma. Es una inspección preliminar, bastante básica que administra las medidas exactas de la infraestructura.

Licencia de primera ocupación (rehabilitación): es similar al ejemplo anterior, salvo a todas las modificaciones de una fachada que no es habitada temporalmente. Es un hogar en proceso de preparación para contar con el aval de confluir en él. Por ejemplo, un terreno vacío significaría subdivisiones de la residencia.

En temas de vigencia, depende del año en que fue emitida por primera vez:

  • Cédulas de segunda ocupación antes de 2004: 10 años.
  • Cédulas de segunda ocupación usadas entre 2004 y 2012: 15 años.
  • Aquellas de segunda ocupación emitidas a partir de 2013: 25 años. Para confirmar remodelaciones o una ampliación, son 15 años.

Pasos a seguir

Lee con detenimiento todos los pasos a seguir para obtener la cédula de habitabilidad de segunda ocupación de manera correcta en el Ayuntamiento más cercano a tu vivienda:

  • Visitar el Ayuntamiento, especialmente el Departamento de Urbanismo para materializar la cita previa.
  • La Concejalía de Urbanismo es quien tomará la solicitud formal de todos los interesados por la cédula. Más adelante entregará un formulario.
  • Realizar una carta de pago, o en su defecto, una pequeña tarifa para que la cédula de habitabilidad de segunda ocupación tenga vigencia hasta su fecha de caducidad.
  • Presentar todos los documentos respecto a la vivienda en el Registro.
  • Recoger la cédula el mismo día de su tramitación.

Documentación

  • Solicitud de la cédula de habitabilidad correctamente impresa.
  • Las personas naturales acudirán con su Documento Nacional de Identidad o DNI ante despacho para oficializar el trámite. Por supuesto, son los titulares de la vivienda.
  • El Código de Identificación Fiscal (CIF) para las personas jurídicas. El DNI del representante legal y una constancia que confirme su presencia en el rol de representante.
  • Tasas urbanísticas y ambientales (carta de pago).
  • Las escrituras de la vivienda o un contrato de compraventa.
  • Un certificado bancario, propio del titular.
Te puede interesar:  Requisitos para ser un administrador de fincas en España

Para las viviendas con nueva edificación

  • Documento que compruebe la mano de obra en la vivienda en los últimos días. Forma parte de una confirmación de todas las remodelaciones en puerta.
  • Certificado de obra final, es decir, cuando los obreros culminen su labor para la vivienda. Este debe ser original, firmado por el ingeniero de obra responsable de la habitabilidad.
  • Certificado original que demuestre el control de calidad. En otras palabras, que la nueva edificación esté óptima para residir sus inquilinos.
  • Licencia municipal de primera ocupación.

Cambios: de local pasa a ser vivienda

  • Certificado final de obra y habitabilidad, para que la infraestructura que ahora será una casa tenga todas las condiciones para recibir a sus miembros.
  • Licencia municipal de obras que autorice el nuevo fin de la vivienda.
  • Licencia municipal de primera ocupación.

Diferencias entre cédula de habitabilidad y licencia de segunda ocupación

Distinguir ambos trámites en España es bastante sencillo. Para iniciar, la cédula de habitabilidad es importante para aquellos usuarios que edificaron una vivienda nueva, o en su defecto, requieren de una supervisión en su fachada para recibir el respaldo de las autoridades, antes de equipar la vivienda con otros bienes adquiridos.

Mientras tanto, la licencia de segunda ocupación también se ocupa del estado actual de la vivienda, salvo a las modificaciones realizadas u otros bienes que no estaban presentes en el trámite iniciar para la obtención de la cédula. Son todos los retoques que se suman al hogar y que son vitales de reconocer si deseas vender la casa, con un contrato de compraventa fidedigno.

En este apartado es oportuno aclarar ambos conceptos para no ocasionar confusión en los lectores de este post. Ambos documentos comparten semejanzas, porque el punto de partida es si una vivienda está habitable o no por sus integrantes. Se emplean en situaciones distintas, aunque sus fines intentan cruzarse. Gracias a eso, algunos usuarios de España no están al tanto del verdadero esquema de trabajo que puede hacerse con los dos documentos en poder.

En la licencia de segunda ocupación se llenan datos adicionales que son trascendentales para el estudio de una vivienda: superficie útil, el equipamiento con que se están realizando las ampliaciones, tratamiento del agua, corriente eléctrica y más.

Te puede interesar:  Calculadora baja maternal: ¿Cuánto me deben pagar?

Como verás, la cédula de habitabilidad de segunda ocupación junto a su licencia son pilares fundamentales para que un hogar sea considerado de ese modo. No son trámites rigurosos, pero si obligatorios para conformar un hogar, sea nuevo o remodelado.

Las comunidades autónomas no están exentas de una inspección minuciosa en sus hogares, porque es un hecho infalible en cada hogar español. No obstante, este grupo de personas no están obligados en tramitar la cédula de habitabilidad en ninguna de sus modalidades o licencias.

Información adicional

  • Todas las personas que están por alquilar un hogar, sus propietarios tendrán que facilitar la cédula de habitabilidad de segunda ocupación para presentarla en los Ayuntamientos que corresponda. Es junto al contrato de arrendamiento, uno de los trámites que no fallan para disponer de una vivienda para convivir.
  • Si la persona interesada en rentar una casa no posee la cédula de habitabilidad, debe tramitarla por primera vez, porque el código quedará reflejado en el contrato de arrendamiento.
  • Para aquellas personas que estén interesadas en vender una casa, su comprador tiene que disponer de la cédula de habitabilidad original para acudir a una notaria para su respaldo. Si es provisional o está en proceso de trámite, no tendrá el mismo valor.
  • No compres una casa si no posee su cédula de habitabilidad, porque traerá problemas a futuro. Es precioso legalizar todas las áreas de la vivienda por igual con ayuda de una inspección.
  • De no contar con la cédula de habitabilidad de segunda ocupación, no gozarás de los servicios adicionales como luz, agua, televisión, entre otros, hasta no comprobar que la residencia si sea habitable.
  • Si la vivienda presenta subdivisiones por habitación o cocina, al momento de tramitar la cédula, debes pasar por un establecimiento usado, en lugar de mostrarla como nueva. En caso que no tenga cocina o puerta de acceso, la cédula tiene un valor como si tratase de la primera vez que se solicita.

No dudes en consultar con los Ayuntamientos todas las dudas, reclamos o sugerencias pendientes, así como tampoco dejar de leer los siguientes artículos:

Parada Creativa
IK4
Descubrir Online
Seguidores Online
Tramitalo Facil
Minimanual
Un Como Hacer
TipoRelax
LavaMagazine